Me pondré una máscara de Lorenzo Mendoza a ver si en el Gobierno me atienden cordialmente
Juan Martorano
Sin duda, el arte de gobernar es harto difícil. No se puede complacer a todas y a todos. Pero Chávez tenía la magia, de por lo menos escuchar a todos los sectores, antes de la toma de cualquier decisión, y a veces se resteaba como el que más cuando, tomaba una decisión a todas luces impopular, pero necesaria para el avance del proceso revolucionario y hasta del Gobierno, aunque en el momento no nos dábamos cuenta, el tiempo, posteriormente le daba la razón.
Sin duda, aquí se planteó una revolución "sui generis". Se dio en el marcó de esas máximas marxistas, y por eso Chávez fué, es y seguirá siendo el gigante que es. Se planteó, y esto aún se mantiene en buena medida presente, la toma del poder político, en nuestro caso concreto, el de mantenerlo, la destrucción del Estado Burgués por completo, porque no se nos olvide que éste, no sólo por sus estructuras, sino por su cultura y todo lo que ello impilica, se mantiene en buena medida vivo y vigente; y el diseño e implementación de un Estado Socialista, de un Estado Social de Derecho, pero sobre todo de Justicia.
Cuando se tomo la medida de los ajustes cambiarios, la implementación del SICAD, el ajuste más reciente del aumento de los precios en un 20% de la leche, del pollo y la carne bovina y sus derivados, pudiéramos entenderlo como elementos estratégicos de la alta política, en las primeras, por ser medidas de caraćter económicas, pudiera uno señalar que es una manera de sincerar una situación que ya venía sucediendo, y lo de Lorenzo Mendoza, como máximo representante de uno de los grupos burgueses más poderosos de Venezuela, que maneja la comercialización y distribución de alimentos de nuestro país, que juega políticamente, y que si se lo propopone, pudiera dejar totalmente desabastecido nuestros mercados venezolanos de los alimentos necesarios a nuestro pueblo, porque como me lo explicó en su momento la ViceMinistra de Comercio Interior y buena amiga, Yajaira Briceño, Alimentos Polar maneja de arriba hacia abajo, de izquierda a derecha y transversalmente la cadena de alimentos de Venezuela, desde la producción, hasta la distribución, y tienen un peso muy importante y muy poderoso aún en lo que tiene que ver con los alimentos del país, y por eso no es que no se pueda expropiar, pero si esa medida se toma, ya tu debes garantizar que no te fallen las cadenas de distribución para que no haya "desabastecimiento" de alimentos en el país. Si no tenemos esto, amén de que no producimos lo que comemos, puede ser peor el remedio que la enfermedad.
Pero también la política de los últimos tiempos en nuestro país se ha transformado casi por completo en un asunto de percepción, y de ahí la importancia de la batalla mediática, de la apertura y de no tenerle miedo a la crítica y autocrítica de nuestro pueblo. Por eso es que extrañamos tanto a nuestro Comandante Supremo, líder siempre invicto y Presidente Eterno Hugo Chávez.
Nuestro gobierno debe curarse y superar esa discapacidad selectiva que en estos momentos, de acuerdo a la percepción de algunos, de la sordera que pudiera tener frente a algunas solicitudes de nuestro pueblo y accionar, y rápido, porque el enemigo no descansa, y esta trabajando duro para derrocarnos.
A Lorenzo Mendoza no hay que verlo sólo como el dueño de la Polar, sino como un jefe político de la mayoría de los productores de alimentos en el país. Y responsable por cierto, y esto es algo que muy poca gente conoce, del asesinato de un trabajador de Empresas Polar hace pocos días, pero claro, esto no es noticia en los medios de comunicación, ni siquiera en aquellos que forman parte del Sistema Bolivariano de Comunicación e Información. Un pelón lamentable de parte nuestra.
¿Que casualidad, no? Lorenzo Mendoza habla un sólo día en Miraflores y al otro día, aparecen casi por arte de magia algunos alimentos que estaban desaparecidos, algunos ya aumentados con lo del 20% que ya comentábamos. ¿Y no es jefe político Lorenzo Mendoza? que riñones.
Para mí, la concepción que tengo de Lorenzo Mendoza no ha cambiado, él sigue siendo un capo y hambreador del pueblo venezolano, el bachaquero mayor, aunque se disfrace de empresario. ¿Por qué será que no le creo ni una sola de las palabras que ha dicho en los últimos días?
Por eso es que, tratare de ponerme una máscara con la cara de Lorenzo Mendoza, junto a muchos revolucionarios chavistas de a pie,a ver si también a nosotros nos recibes y atiendes cordialmente.
¡Independencia y Patria Socialista!
¡Viviremos y Venceremos!
aporrea.org / Escuela Bolivariana del Poder Popular