II Balance 2016: Normalización de la economía capitalista

En esta entrevista con Cira Pascual Marquina, profesora de Estudios Políticos en la Universidad Bolivariana de Venezuela, vamos a seguir el Balance 2016 en nuestros #DebatesParaAvanzar


En la edición de diciembre de Hemisferio Izquierdo hacemos foco en Venezuela y conversamos con Cira Pascual Marquina, profesora de Estudios Políticos en la Universidad Bolivariana de Venezuela, integrante de Escuela de Cuadros (www.youtube.com/escuelacuadros) y miembro del equipo político-editorial del mensuario PolítiK.

Hemisferio Izquierdo (HI): ¿Qué balance se puede hacer del año que se cierra en Venezuela?

Cira Pascual Marquina (CPM): El año que se cierra ha sido, sin duda alguna, el más difícil para el pueblo llano en la última década. En este sentido me atrevería a decir que nos encontramos con una tormenta perfecta. 

Por un lado el impacto de la caída del precio del petróleo --y su correlato en cuanto a la reducción drástica de importaciones que se pagaban con petrodólares-- ya arrastraba al pueblo a una situación francamente compleja desde enero del 2015, cuando se desató el fenómeno desabastecimiento-contrabando de extracción-bachaqueo producto de la propia lógica del capital (con el contrabando las ganancias llegaron a ser del 3000% y el bachaqueo o reventa de productos subsidiados de difícil acceso se convirtió en un fenómeno cotidiano).

Por otro lado, la terquedad del gobierno por cumplir con los pagos de la deuda soberana --la más cara del mundo, por cierto-- adquirida en momentos de boom económico, implicó en este 2016 mayor reducción de las importaciones en un país donde, por diversas razones estructurales históricas, el aparato productivo es minúsculo e ineficiente.

Las implicaciones son bien conocidas: enormes colas de mujeres que se vieron obligadas a poner días e incluso noches a la tarea de alimentar su familia, pues el abastecimiento de productos de la cesta básica a precios regulados --productos que históricamente se han importado con subsidios estatales-- se redujo alrededor de un 60%, mientras que los productos no regulados sufrían un vertiginoso proceso de inflación. Así la crisis, con su tiente claramente machista, se montó sobre los hombros de millones de mujeres humildes que, con mucha paciencia y disciplina, y por supuesto a costa de enormes sacrificios, se convirtieron en el sostén del barrio.

A todo esto el gobierno respondió primero subiéndole dos al discurso de la guerra económica: este discurso se centra en los elementos de conspiración (que son reales pero secundarios) en lugar de examinar las razones estructurales que conducen al comportamiento particular del sistema capitalista en Venezuela (lucha de clases en una economía rentista con bajo desarrollo de las fuerzas productivas, dependencia, corrupción y fuga de capitales, etc.) en un contexto de crisis mundial. Además, y aún más grave, el aparato ideológico de la guerra económica ignora el sufrimiento y los sacrificios de los humildes (ya que el objetivo de dicha guerra es el gobierno) y desconoce que la burguesía es nuestro enemigo de clase (el problema son algunos empresarios malvados y los lumpen-bachaqueros). La conclusión lógica de este relato poco preciso es que la caotización económica se resuelve con la normalización de la propia economía capitalista. En efecto, esto es lo que viene ocurriendo en los últimos meses a través de diálogos con la burguesía y la derecha, y liberalizaciones.

En el primer trimestre del año, en respuesta a la situación económica, el ejecutivo lanzó un plan para captar divisas a través de la explotación minera y el impulso de la producción industrial capitalista (relegando a tercer plano las nuevas formas no-capitalistas, comunales, que Chávez nos legó). Sobre este plan --y sus límites-- Chris Gilbert y yo escribimos largo y tendido.[1] Poniendo bajo la lupa sus objetivos (que implican el abandono del Plan de la Patria en el que se define al socialismo como eje organizador), propusimos como tarea inmediata un reordenamiento y racionalización de la economía que asegurase a corto plazo la satisfacción de las necesidades básicas del pueblo. Dar este paso (eliminar la fuga en el tanque dañado, dijimos entonces) implica (1) planificar las importaciones, priorizando rubros que aseguren la supervivencia del pueblo, (2) eliminar formas de parasitismo de la clase burguesa (y de la burguesía emergente) y (3) sobre todo, asumir la necesidad de impago de la deuda. A estos tres puntos añadiría un cuarto: eliminación de todos los privilegios burocráticos, gastos suntuarios y despilfarros institucionales (gastos que son obscenos en la situación actual y que son también mecanismos de corrupción).

Más allá del plan grueso del ejecutivo para captar divisas, y ante el creciente desabastecimiento y la espiral inflacionaria del mercado negro, el gabinete económico optó por aflojar los mecanismos de control y seguimiento en el marcaje de la mayoría de los productos de la cesta básica. En pocas palabras, el ejecutivo cedió a la presión capitalista y abrió la cancha de la liberalización de la economía, asumiendo en gran medida el programa económico de la derecha. Poco a poco se fueron llenando los anaqueles de productos que habían desaparecido meses o incluso años antes… y millones de venezolanos, las trabajadoras, los precarizados, las madres de familia, los desempleados, pasaron de las largas colas a los paseos por tiendas y abastos donde la mayoría de los productos son simplemente inalcanzables.

Evidentemente esta situación va acompañada de un rápido proceso de pauperización. Hace dos años podíamos encontrar, esporádicamente, personas con dependencia hurgando en las basuras. Hoy, en los lugares donde se concentran los desechos, podemos ver grupos de personas (sobre todo hombres, pero también mujeres, niños, ancianas) rebuscando algo de comida. Lógicamente también han crecido vertiginosamente la mendicidad, la prostitución, la drogodependencia, las situaciones de calle y la desescolarización.

Ahora, el plan de liberalización vino acompañado por una iniciativa gubernamental que tiene como objetivo reducir el impacto de la liberalización sobre los sectores populares: los Comités Locales de Abastecimiento y Producción, mejor conocidos por sus siglas CLAP. Salvando las distancias (hay un elemento claramente clientelar en la iniciativa venezolana), podríamos comparar los CLAP a las Juntas de Abastecimiento y Control de Precios (JAP), las combativas plataformas del Chile de la Unidad Popular que asumieron el control de la distribución y tenían legitimidad y autonomía para confiscar los cargamentos de los comerciantes. En nuestro caso, los CLAP no han madurado como lo hiciesen los JAP, no se han asumido como expropiadores de los expropiadores, pero sin duda alguna son espacios que generan autoorganización en la distribución de bolsas de comida (vendidas a precios regulados), y representan un paliativo para los sectores populares que son beneficiados.

En el transcurrir del año también hemos sido testigos de un salto cualitativo en algunas organizaciones chavistas revolucionarias. Me refiero a experiencias comunales como las de La Comuna El Panal en Caracas y Valencia (dirigida por el colectivo Alexis Vive), La Comuna el Maizal en Lara o La Comuna Agroecológica El Tambor en Mérida, por mencionar solo algunas, y a experiencias obreras como Proletarios Unios en Barquesimento o la Fábrica Chema Saher en la Sierra de Falcón. Las primeras, las experiencias comunales, se van consolidando como autogobiernos populares que, en la crisis, se han autonomizado del Estado y han impulsado producción bajo nuevas formas de propiedad social. Estas comunas son, sin duda alguna, gérmenes de la nueva sociedad como lo fueran los soviets a inicios del siglo XX. Por otro lado, las experiencias obreras de tomas de fábricas se van convirtiendo en ventanas a un porvenir más justo para los obreros en la zona centro del país. Para mi ambas representan el verdadero espíritu chavista y bolivariano, aquel que se rebela contra lo que hay y que se niega a ser sometido. Son experiencias que se deben convertir en un faro para los chavistas revolucionarios, para aquellos que creen en una nueva forma de organizar la economía y la política, para aquellos que reconocen las injusticias del presente capitalista y aspiran a construir una sociedad socialista.

HI: ¿Qué perspectivas se abren para 2017? ¿Qué tendencias en curso marcarán la agenda?

CPM: El próximo año se perfila difícil. El gobierno predice y celebra que veremos un repunte económico hacia mediados de año por el nuevo acuerdo de la OPEP. Pero, ¿puede el pueblo que sufre considerar esto buenas noticias? Seis meses más bajo la situación actual, seis meses más de sacrificios ignorados por la dirección chavista, seis meses más cediendo ante las presiones del capital... la situación no pinta bien. No es extremo hablar de un periodo especial, y es fundamental que al pueblo se le plantee un objetivo. Fidel, cuando cayó la Unión Soviética, reconoció la gravedad de la situación a su pueblo, sus enormes sacrificios, y planteó un camino digno, con un horizonte heroico, para los cubanos: “Cuba será un eterno Baraguá”. [2]

HI: ¿Cuáles son las principales tareas desde la perspectiva del bloque popular?

CPM: Yo diría que la tarea principal de los revolucionarios es construir una unidad bolivariana de izquierda, un bloque chavista autónomo con capacidad de analizar la situación sin amarres institucionales, una plataforma desde la que se plantee sin miedo la situación que vivimos (sus raíces, las clases y tendencias en pugna, las consecuencias, la salida revolucionaria). Claramente, una importante parte del pueblo ha dejado de creer en el gobierno precisamente porque éste no le dice la verdad.

Finalmente, este bloque debe estar atado a las iniciativas populares más avanzadas y, sin convertirse ahora en una oposición de izquierda, debe ser audaz y jugarse el todo por el todo para salvar el proyecto chavista y, en consecuencia, salvar al pueblo de la catástrofe.

En septiembre de 1917 Lenin escribió un texto brillante, “La catástrofe que nos amenaza y cómo combatirla”.[3] En ese documento de gran vigencia, el bolchevique analizó la pasividad del gobierno de Kerensky ante la conspiración capitalista y planteó el programa para salir de la crisis. Propongo que leamos el texto, y entendiendo que no hay fórmulas para hacer la revolución, nos aboquemos a la tarea de construir un bloque de izquierda que, verdaderamente libre de lazos burocráticos y miedos mezquinos, se plantee nuestra salida a la catástrofe que nos amenaza.


NOTAS:

[1] Chris Gilbert y Cira Pascual Marquina, “El espejismo del “país productivo” y el futuro del pueblo venezolano” en Rebelión por Chris Gilbert y Cira Pascual Marquina léalo a continuación


De un tiempo a esta parte se ha puesto de moda la idea de salir del rentismo e ir hacia un país productivo: “Estamos en el momento de tomar un nuevo impulso hacia los objetivos fundamentales de un país productivo”, declaró recientemente el Presidente Maduro en una elocución que encuentra eco diario en las declaraciones del tren ejecutivo. Más allá de la incógnita a despejar sobre si el nuevo país productivo sería capitalista o socialista --y sólo la segunda opción cuadra con el Plan de la Patria--, esta consigna relega a segundo plano tareas que son más urgentes y que condicionan la construcción de un país productivo a mediano o largo plazo.

Empleemos una metáfora. Levantar la bandera de la productividad hoy, en frío, en abstracto, equivale a decir que “vamos a llenar el tanque” antes de sellar el agujero. En la actualidad, nuestra consigna debe ser “eliminar la fuga”. Hablar de llenar el tanque sin eliminar la fuga representa, intencional o involuntariamente, un engaño discursivo al pueblo.

Es cierto que la economía venezolana tiene un fuerte sesgo rentístico. Esto quiere decir que el país capta en el mercado internacional una gran cantidad de valor no producido en Venezuela a través de la explotación del petróleo y su comercialización en el exterior. Actualmente, con el crudo venezolano alrededor de 25 dólares/barril, el costo promedio de su producción en 20 dólares/barril, y la colocación en el mercado internacional de 1.5 millones de barriles/día, el ingreso petrolero neto ronda los 7.5 millones de dólares/día1.

Aun siendo menor que antes, este ingreso representa una suma considerable. Es lógico entonces que en tiempos de crisis el primer paso de un gobierno popular debe ser racionalizar el uso del ingreso para asegurar la subsistencia digna del pueblo trabajador y para garantizar que los más humildes no caigan en la pobreza extrema. Esto es imprescindible porque generar nuevas formas de ingreso a través del incremento y diversificación de la producción --construir un país productivo-- tardaría años en dar resultados.

Racionalizar el uso de la renta petrolera implica: (1) planificar las importaciones, priorizando rubros que aseguren la supervivencia del pueblo --alimentos y medicamentos que no se pueden producir en Venezuela en este momento, materias primas, etc,--, y poner fin a la importación de, por ejemplo, carros privados e institucionales, etc.; (2) eliminar formas de parasitismo de la clase burguesa y grupos privilegiados (burguesía emergente) que son una carga demasiado pesada en tiempos de crisis; y (3) asumir la necesidad de impago o postergación de pagos de la deuda externa2.

En referencia al primer punto, la única forma de racionalizar las importaciones es centralizar y estatizar el proceso y crear un órgano de supervisión popular directa. En cuanto a la segunda meta, eliminar el parasitismo, es imprescindible nacionalizar y centralizar la banca, que no cumple ningún rol productivo y ha tenido ganancias multimillonarias durante la crisis 3 . Así mismo es impostergable la nacionalización de sectores estratégicos de la producción como Alimentos Polar, cuyas enormes ganancias cabalgan sobre importaciones de materias primas fuertemente subsidiadas por el Estado venezolano.

Controlar la renta a través de estas medidas (“eliminar la fuga”) es la única forma de asegurar que el pueblo pueda vivir dignamente durante los próximos meses… y cuando esté asegurada la continuidad de la vida, entonces podremos pensar en desarrollar un nuevo modelo productivo usando como base el excedente recuperado. Coincidiendo con esta perspectiva, el economista uruguayo Rodrigo Alonso argumenta que, en el caso venezolano, “el control del grueso del excedente económico y la renta petrolera en su destino es clave para el impulso de las fuerzas productivas. Solo así será posible orientar el conjunto de los recursos nacionales al desarrollo, sin dilapidar riqueza en el consumo suntuario de la burguesía”.

Todo esto parece cuestión de sentido común y lo es. Sin embargo hay quienes proponen la construcción de un país productivo --con inversión extranjera y con la vieja burguesía estafadora-- sin poner orden en la casa. Este mito se derrumba recordando el Fondo Chino y el desfalco multimillonario que se “escapó por el hueco” en 2012, y la Mesa Económica de 2014, en la que se acordó el otorgamiento de subsidios extraordinarios en divisas y se aprobaron condiciones ventajosas para la producción nacional, con los resultados que todos conocemos.

En la historia de Venezuela encontramos múltiples intentos de estafar al pueblo en lo que atañe a la renta petrolera. Se ha dicho que el petróleo es “de la humanidad”, que es el “excremento del diablo”, que un país “normal” no se enfoca en eso, y, más recientemente, que “todo extractivismo es malo”... todo para restarle importancia, para distraer a los venezolanos, para enajenarles de la riqueza más importante que tienen en lo inmediato.

La consigna “construyamos un país productivo” sin plantear un uso de la renta más justo, más racional, más humano, sería un capítulo adicional en una larga historia que ha separado al pueblo de una riqueza extraordinaria que es suya. Asegurar el control popular real de la renta y del excedente es cuestión de vida o muerte en el futuro próximo del pueblo venezolano y, en consecuencia, es imprescindible para construir un futuro socialista.

1 Según cifras del BCV, en 2014 el 98% de las divisas que entraron a Venezuela fueron producto de la exportación petrolera.

2 La deuda a pagar en 2016 (intereses y capitales), es de aproximadamente 14000 millones de dólares, mientras que los vencimientos de la deuda de PDVSA (deuda que sí se debe pagar, ya que de no hacerse se corre el riesgo de incautación de los activos de la petrolera en el exterior) rondan los 4000 millones de dólares.

3 Por supuesto, cualquier medida contra la corrupción ayudaría, pero “luchar contra la corrupción” en abstracto, sin golpear la banca privada y sin poner fin al caos en el proceso de importaciones que hoy gestiona la burguesía, es también un espejismo.
Chris Gilbert y Cira Pascual Marquina son profesores de estudios políticos en la Universidad Bolivariana de Venezuela. 

[2] Ver proclama del periódico PolítiK, “A un año de la nueva etapa”: http://tatuytv.org/index.php/analisis-y-opinion/comunicados/3324-a-un-ano-de-la-nueva-etapa.

[3] V.I. Lenin, “La catástrofe que nos amenaza y cómo combatirla”: https://app.box.com/s/ee9jq1lk0qbz36lt3jkquc5kjxf96dl0.

Hemisferio Izquierdo-Rebelión / Escuela Bolivariana del Poder Popular
@prensa_ebpp

1er Balance 2016: Ganadores y Perdedores en la Guerra Económica

En los #DebatesParaAvanzar traemos varios artículos con diversidad de opiniones, los cuales dan un balance de lo ocurrido este 2016. En este caso leamos al camarada Ronald Muñoz: 

2016: Ganadores y Perdedores en Venezuela



Ganadores:

El Gobierno: En el año de 2016 sin lugar a dudas el Gobierno se anotó una victoria político-institucional: seguir siendo gobierno y garantizar la gobernabilidad. Una victoria sobre todos aquellos sectores políticos que intentaron derrocar al Poder Ejecutivo o generar las condiciones para la explosión de un estado de conmoción social. No obstante, esta victoria ha sido pírrica porque su verdadero problema, el problema de fondo, cada día se profundiza más y ese no es otro que el malestar generalizado ante la extremadamente grave situación económica que vive el país.

Los militares corruptos: Aclaremos de antemano que de ninguna manera estamos generalizando al estamento militar, no todos los militares son corruptos, y obviamente no todos los corruptos son militares. Pero el papel exageradamente protagónico que los militares han adquirido durante el Gobierno del Presidente Nicolás Maduro los convierte en el elemento central de la administración pública. Controlan todo: desde la distribución de alimentos, pasando por la industria petrolera, la industria minera, producción y distribución de cemento, Venezuela Productiva Automotriz, adjudicaciones de viviendas, y el resultado de esto es el peor posible: todo lo que controlan termina en mafias de contrabando, vendido con altísimos sobreprecios o en otro país, y casi nada le llega de manera regular al pueblo. Esto es muy grave porque se trata de las políticas de Estado dirigidas a revertir los estragos de la situación económica y a impulsar el despegue económico de la nación, de manera tal que si los recursos para el desarrollo de estas políticas se extravían su impacto en la vida del pueblo es altísimo, como en efecto está ocurriendo. Es comprensible que en algún momento el Presidente Maduro experimentara entregando grandes responsabilidades a militares para tratar de solventar alguna falla detectada en alguna institución, pero si ya se ha visto que el resultado de esto es tan negativo no se comprende que se siga colocando oficiales militares al mando de toda clase de organismos y empresas del Estado, más aun cuando el propio Presidente Nicolás Maduro en diciembre del año 2015 había anunciado su decisión de que los militares regresaban a los cuarteles.

Los bachaqueros: Tanto los informales como los corporativo-institucionales. Ambos han seguido obteniendo ganancias por su negocio, los primeros en la calle con la complicidad de comerciantes especuladores y funcionarios corruptos, que entre ambos les mantienen surtida la mercancía. La segunda clase de bachaquero, la corporativo-institucional expresada en el PAC o grandes tiendas como Traki, de hecho facilitó a los primeros el aumento de sus precios, dado que los precios de los bachaqueros institucionales superaron los de los bachaqueros informales quienes a su vez (al igual que sus proveedores) tuvieron con esto la justificación para aumentar también sus precios. Al sol de hoy entre todos siguen viviendo de lo lindo gracias a su negocio, el cual se sostiene sobre la criminal especulación de los precios de productos como alimentos y medicinas. Mención a parte merece el extraño caso de cadenas de tiendas de ropa que ahora se dedican a la venta de alimentos importados a precios exorbitantes sin que ninguna institución se aparezca a preguntarles si quiera con que tipo de dólares trajeron esa mercancía y de donde obtienen la autorización para vender a semejantes precios.


Los empresarios y comerciantes especuladores: Han hecho una verdadera fiesta con el país los empresarios especuladores, quienes ante cualquier excusa (como los aumentos de sueldo promulgados por el Gobierno) subieron los precios, aunque no pocos de estos empresarios recibieron divisas para importar o producir sus productos. En la misma tónica se encuentran los comerciantes que remarcan y remarcan precios semanalmente incluso cuando se trata de mercancía que tiene años ahí. Muchos de estos personajes se justifican en el incremento de la cotización del dólar, sin embargo, apenas sube el dólar inmediatamente remarcan los precios, pero cuando el dólar baja los precios los dejan como están.

La Narco-Oligarquía colombiana: Mientras el Presidente de la Republica nos brinda a diario extensos discursos en los que recurrentemente se menciona a la ultraderecha neogranadina, la realidad contrasta de manera avasallante con esto, toda vez que a cada anuncio de cierre de frontera con Colombia o cualquier otra política soberana de nuestro Gobierno que afecte los intereses de las mafias fronterizas inmediatamente le sigue el malestar de la narco-oligarquía colombiana y el envío de su representante Juan Manuel Santos, quien no sabemos bajo que tipo de argumentos siempre logra su objetivo dejando en puras palabras los enunciados de nuestro actual Gobierno que (ante las peticiones de Santos) siempre termina echando para atrás sus decisiones.

Estados Unidos: Al igual que en el caso anterior, en contraste a los extensos discursos ofrecidos por el Presidente Nicolás Maduro, la realidad es que los intereses de las empresas estadounidenses en Venezuela siguen intactos, muchas de ellas incluso reciben divisas para sus negocios sin que eso las detenga para no aumentar los precios. La satisfacción del gobierno estadounidense se refleja en las reuniones con altos funcionarios de la Casa Blanca como Thomas Shannon, quien hasta fue recibido en Miraflores y es señalado por algunos medios estadounidenses como "impulsor" del proceso de Dialogo en Venezuela. Hasta tal punto llega la influencia estadounidense en nuestro país que durante el mes de diciembre el Presidente denunció un "sabotaje internacional" para impedir que llegaran a Venezuela los billetes del nuevo cono monetario anunciados por el Ejecutivo, no obstante la empresa contratada para la fabricación de los billetes es nada más y nada menos que la "Crane Currency", la cual es una empresa estadounidense al servicio del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos. Al igual que muchas de las cosas que han sucedido últimamente en el país, nadie ofreció ninguna explicación sobre quien o quienes tomaron la decisión de contratar a una empresa con semejantes credenciales para un trabajo tan importante como la impresión del cono monetario de nuestro país: como se viene haciendo costumbre nadie es el responsable.

Perdedores:


La MUD: Si este año tuvo un gran perdedor en lo político esa sin lugar a dudas fue la denominada Mesa de la Unidad Democrática: no fue capaz de cumplir con absolutamente ninguna de las promesas que durante la campaña electoral le hizo a sus votantes. Para rematar, sus posiciones contradictorias con respecto a puntos clave como el Dialogo se tradujo en una enorme pérdida de credibilidad por parte de la gente que les apoya.



El Gobierno: Si bien el Poder Ejecutivo es ganador desde el punto de vista político-institucional, el malestar que existe en todos los estratos de la sociedad venezolana se convierte en una peligrosa derrota para el Gobierno. La jefatura de Gobierno perdió por paliza la guerra económica durante el 2016, año en el que dólar llegó a cotizarse por encima de los 4000 bolívares, cotización que ya viene alcanzando de cerca nuevamente ante la espeluznante pasividad del Gobierno. Con una exorbitante escalada de precios que suben y suben cada semana, la calidad de vida del pueblo venezolano está hecha trizas por completo. Falta de planificación, improvisaciones, falta de transparencia, burocratismo a todos los niveles, clientelismo político, incongruencia, inseguridad e indecisión en la aplicación de planes y políticas fueron las características expuestas en lo económico por el Gobierno durante el año 2016, lo grave es que no estamos hablando de un juego de video: estamos hablando de la vida de más de 30 millones de personas. A más de 3 años transcurridos desde el inicio del mandato del Presidente Nicolás Maduro el país sigue a la espera de un Plan Económico dirigido a resolver los problemas estructurales del país, y medidas de fondo para contener la inflación como la implementación de un sistema público y transparente de asignación de divisas y la derogación del acuerdo cambiario binacional con Colombia, medidas que de ser tomadas detendrían de inmediato la escalada inflacionaria provocada por el dólar paralelo, medidas que de manera sorprendente ni siquiera son contempladas por el Poder Ejecutivo, un Poder Ejecutivo que hasta el momento ha fracasado de manera estrepitosa en su rol de defensor y garante de los derechos y la calidad de vida del pueblo, todo esto con una cotización del barril de petróleo superior a la que tuvo Chávez durante la mayor parte de su mandato. Celebrar la no realización del referéndum revocatorio (o aprobatorio) como si eso fuese una victoria es inapropiado por cuanto Victoria hubiese sido que el referéndum se hubiese realizado y el Gobierno lo hubiese ganado.

El Pueblo: Si algo tienen en común las dirigencias políticas tanto gubernamental como opositora, así como los grandes sectores empresariales y comerciantes, conjuntamente con un sector del estamento militar, es que a ellos no les ha afectado la devastadora crisis económica que enfrenta nuestra nación. Por ende, sin lugar a dudas el gran perdedor durante todo el año 2016 ha sido el pueblo, que es el que ha tenido que soportar el resultado de las embestidas corporativas internacionales contra nuestro país, las políticas de desestabilización de la ultraderecha y sus aliados empresariales, la usura y especulación de comerciantes y bachaqueros, y por si todo lo anterior fuera poco, el pueblo también ha tenido que soportar la absoluta incapacidad demostrada por el Gobierno hasta ahora para hacer frente a la grave situación económica que enfrenta el país. Ya para los últimos días del 2016 todos los precios de todo se duplicaron y hasta triplicaron, convirtiendo en una verdadera odisea de supervivencia la vida del venezolano común, cuyo sueldo no alcanza ni para vivir una semana, situación que se agrava mucho mas cuando se trata de núcleos familiares promedio con mas de dos miembros. No menos dura ha sido la situación de una gran cantidad de compatriotas que agobiados por el impagable costo de la vida en Venezuela han tenido que irse del país dando inicio a situaciones complicadas de ruptura familiar.

Aporrea / Escuela Bolivariana del Poder Popular
@prensa_ebpp

COMUNAS O... ATAQUE Y CONTRAATAQUE NUCLEAR

Hoy los #DebatesParaAvanzar debemos enfocarlos también en los acuerdos OTAN-Colombia y todo aquello que Venezuela hace ante estas acciones, por una parte, y como nos organizamos las comunas y colectivos ante posibles escenarios, y en este caso, el escenario de guerra nuclear donde inevitablemente estaremos involucrados. Acá traemos tres reportajes formativos en ese aspecto. Cuando decimos como Chávez "Comuna o nada", tal nada viene a ser, además de la Barbarie, el espacio desolador que una guerra de este tipo ocasiona. El Estado Comunal sin duda es la única salida, el pueblo organizado y autosuficiente del control de sus recursos, ejerciendo el poder, eso es la guerra de todo el pueblo que frenaría toda esa ambición de grupos financieros extranjeros por apropiarse de lo nuestro. Por ahora leamos como se prepara el enemigo contra nuestra patria.




1.ATAQUE: EE.UU. revela su 'top secret' actuaría en caso de un conflicto nuclear

El corresponsal de la cadena CBS News, David Martin, habló con personas que algún día podrían usar armas nucleares, siguiendo la orden del presidente de EE.UU. y sin aprobación alguna del Congreso.



Las fuerzas nucleares siguen estando en plena disposición de combate, mientras que la probabilidad de conflicto nuclear entre Washington y Moscú es casi tan alta como durante la Guerra Fría, informa la cadena estadounidense CBS News, uno de cuyos periodistas, David Martin, ha entrevistado a personas clave que algún día podrían lanzar un ataque nuclear siguiendo la orden del mandatario de EE.UU... Solo de él.

"Una de los asuntos clave de la campaña presidencial es quién tiene suficiente salud y temperamento para convertirse en el próximo comandante en jefe y asumir el impensable poder de utilizar armas nucleares", capaces de acabar con nuestra civilización, recuerda la CBS.
C

La Guerra Fría tocó a su fin, pero tanto EE.UU. como Rusia aún mantienen suficientes armas nucleares en estado de alerta. "Y una nueva Guerra Fría se está gestando", recuerda el periodista, que describe cómo se contempla está guerra desde el interior del Comando Estratégico de EE.UU. o STRATCOM.

En particular, David Martin logró entrevistar al comandante Brian Freck, capitán del submarino estratégico USS Kentucky, emergido cerca de las costas de Hawái.

Con la longitud de dos campos de fútbol, esta nave es la herramienta más mortífera del elemento naval de la fuerzas de disuasión nuclear del país, ya que es capaz de portar en sus misiles de reentrada múltiple unas 200 ojivas nucleares.

Estos son algunos extractos de la conversación.

Brian Freck: Las cabezas nucleares que pueden portar estos misiles son muy potentes.

David Martin: ¿Comparables con la bomba que destruyó Hiroshima?

Brian Freck: Son mucho más potentes. Más potentes que la de Hiroshima. Hasta 30 veces más potentes y un día cualquiera un número de estos submarinos se esconden en algún lugar en los océanos del planeta, preparados para responder a una orden de puesta en marcha por parte del presidente.

David Martin: ¿Otros países los están buscando?

Brian Freck: Siempre actúo dando por supuesto que alguien me está buscando.

Antes de que el botón de lanzamiento sea apretado, varias llaves, incluida una que abre los tubos de misiles que ocupan aproximadamente un tercio de la nave, deberían ser traídos de distintas cajas fuertes.

Brian Freck: Una sola persona no puede llevar a cabo el lanzamiento. Yo tengo unas llaves a mi disposición. Otros miembros de la tripulación disponen de otras llaves. Cada una de las llaves es llevada al capitán por dos marineros y ambos deben sostenerla en ese momento.

Brian Freck: Nadie a bordo tiene la combinación. Recibimos esa combinación junto con la orden de lanzamiento. Esa es mi forma de saber que el presidente ha ordenado la puesta en marcha, cuando la combinación que se me da abra esa caja fuerte.

David Martin: ¿El presidente mismo le da la combinación de la caja donde se encuentra la clave?

Brian Freck: Sí.

Habla el almirante Cecil Haney

Los submarinos de misiles nucleares de Kentucky, entre otros, además de los misiles balísticos intercontinentales y bombarderos nucleares, están bajo el mando del almirante Cecil Haney.

En su puesto de defe del Comando Estratégico de EE.UU., Haney, es el más poderoso oficial militar, ya que tiene bajo su mando no sólo las fuerzas nucleares de la nación, sino también sus satélites espaciales y armas cibernéticas.

David Martin: Entonces, ¿quién en el Gobierno de Estados Unidos tiene la autoridad de ordenar el uso de armas nucleares?

Cecil Haney: Solo el presidente de los Estados Unidos tiene esa autoridad.

David Martin: ¿El Congreso tiene que aprobarlo?

Cecil Haney: No, el Congreso no tiene que aprobarlo.

David Martin: Así que estas son armas propias del presidente.

Cecil Haney: Son armas de nuestro país bajo la autoridad del presidente. Sí.

Haney muestra al periodista su centro de operaciones, una instalación altamente secreta de tres pisos subterráneos. Si algunos misiles son lanzados contra Estados Unidos, el aviso es recibido en este centro y un reloj especial iniciaría en cuenta regresiva.
Técnicos de mantenimiento de la Fuerza Aérea quitan la sección superior de un misil intercontinental con la ojiva dentroReuters

Habla el ex secretario de Defensa William Perry

William Perry fue un arquitecto clave de las armas nucleares durante la Guerra Fría contra la Unión Soviética.

David Martin: Si las armas pueden ser lanzadas en cuestión de minutos, quiere decir que todavía estamos en la misma época...

William Perry: Sí.

David Martin: Entonces, ¿qué ha cambiado desde la Guerra Fría si todavía estamos en este estado de alerta instantánea?

William Perry: Fundamentalmente, nada ha cambiado.

David Martin: Pero el número de armas es mucho menor ahora que durante la Guerra Fría...

William Perry: El número de armas basta para destruir toda la civilización.

David Martin: ¿Aún?

William Perry: Aún. No hacen falta muchas. Todavía tenemos más de 1.000 armas nucleares operativas en estado de alerta. No se necesitan 1.000 armas para destruir la civilización.

Al final de la Guerra Fría ambas partes se comprometieron a apuntar sus misiles hacia mar abierto, pero se necesitarían apenas unos minutos para apuntarlas de nuevo contra los blancos reales. Eso proporciona muy poca protección contra una guerra accidental provocada por una falsa alarma como la que Perry experimentó en 1979, cuando un oficial de guardia introdujo por error una cinta de entrenamiento en una computadora.

William Perry: Parecía que 200 misiles balísticos intercontinentales de la Unión Soviética iban rumbo a Estados Unidos. Felizmente, llegamos a descubrir esta situación [sobre la alarma falsa] antes de tener que recurrir al presidente [para la autorización de lanzamiento]. De no haber sido así, habríamos recibido una llamada a las 3 de la madrugada diciendo: "Señor, tiene usted siete u ocho minutos para decidir si lanzamos los misiles antes de que éstos [supuestos misiles de la URSS] impacten en nuestros silo de los de ICBM [misiles balísticos intercontinentales].

David Martin: ¿Y cuál fue la prueba de que se trataba de un error? ¿Qué fue lo que les detuvo de dirigirse al presidente?

William Perry: Un general inteligente que sintió que algo estaba mal.

David Martin: Usted ha tenido un caso grave en 45 años, y eso parece una buena estadística.

William Perry: Con uno basta, con uno basta...

2. Contraataque nuclear garantizado: cómo funciona el botón del Juicio Final en Rusia

El mayor elemento de disuasión nuclear de Rusia es un sistema que garantiza un ataque nuclear de respuesta, incluso en caso de la destrucción total de las líneas de mando y comunicación y muerte de personas clave. Se conoce en Rusia como 'Perímetr'.


Conocido de Estados Unidos como 'la Mano Muerta' ('Dead Hand'), el sistema fue desarrollado en la URSS y puesto en servicio en 1985, a raíz de la aparición en EE.UU. de la 'Guerra Nuclear Limitada', que preveía la realización de ataques contra los objetivos más importantes: bases de lanzamiento, aeródromos, grandes núcleos de transporte e industrias. El resultado de este ataque demoledor debía ser la destrucción de los centros de mando militar y político del enemigo, evitando que alguien pudiera tomar la decisión de efectuar un ataque de respuesta. 

Venganza garantizada: ¿Qué es el sistema Perímetr?

La punta de lanza del sistema son misiles balísticos, pero estos misiles no se lanzan contra un agresor, sino sobrevuelan distintas partes de Rusia. Sus ojivas no portan cargas termonucleares, sino potentes transmisores que emiten señales de control a los sistemas de misiles balísticos con ojivas nucleares: estén instalados en silos, aviones, submarinos o sistemas móviles con base en tierra. El sistema está totalmente automatizado, el factor humano en su trabajo está excluido o minimizado. 

De hecho, el Perímetr es una duplicación de todo el sistema de mando para todas las tropas que dispongan de armas nucleares. Está proyectado de manera que es completamente resistente a todos los factores destructivos de las armas nucleares, y desactivarlo es prácticamente imposible. Su tarea es tomar la decisión de lanzar el ataque de respuesta de modo automático, sin la participación de personas. 

El principal elemento de control del sistema que manda todos los misiles estratégicos del país se llama 'Kazbek', que se conoce por su subsistema de comunicación, Cheguet, con frecuencia llamado 'maletín nuclear'. 


En tiempos de paz, los principales componentes del sistema Perímetr se encuentran en régimen de guardia. Ellos valoran la situación y procesan datos que reciben de los puestos de monitoreo. En caso de un ataque a gran escala con armas nucleares, confirmado por los datos del sistema de alerta temprana sobre ataques con misiles, todo el sistema automáticamente pasa a funcionar en modo de combate. Si después de cierto tiempo el Perímetr no recibe la señal de lanzar los misiles (por ejemplo, los miembros del mando militar y político han muerto), el sistema tomará tal decisión por sí mismo. 

El sistema recibe información de gran cantidad de sensores, analiza la intensidad de los intercambios de comunicación en la cúpula militar y la telemetría desde los puestos de las tropas de misiles estratégicos. Pero junto a esto, el Perímetr posee todavía una capacidad única: el sistema puede analizar los cambios en la situación política y militar del mundo, valorar los comandos que aparecen en determinado periodo de tiempo y en caso de fuerza mayor sacar una conclusión sobre lo que sucede en el mundo, y saber si algo no marcha bien. 

En el siguiente video les mostramos el lanzamiento de distintos sistemas de misiles nucleares rusos..


Las cuatro condiciones para el 'Armagedón'Antes de poner en marcha el algoritmo de ataque de respuesta, el Perímetr debe cumplir cuatro condiciones. Lo primero que comprueba es la veracidad de un ataque nuclear contra Rusia. Luego chequea la existencia de comunicación con el Estado Mayor General. Si el Mando Militar no responde, el Perímetr lanza una señal al Kazbek ('maletín nuclear'). De responder el Kazbek, el sistema delega el poder de tomar decisiones al oficial de mayor rango en el puesto de mando. Y solo en caso de que reciba la orden de este último, o no reciba ningún tipo de comunicación, comienza a actuar. 

Sin embargo, hay veces que el sistema puede actuar sin recurrir al máximo mando militar del país (Kazbek). Al descubrir, por ejemplo, múltiples fuentes puntuales de radiación electromagnética intensa e ionizante y compararlas con los datos sobre movimientos sísmicos en lugares con las mismas coordenadas, el sistema llega a la conclusión de que se trata de un ataque nuclear a gran escala. En este caso el Perímetr puede dar la señal de ataque incluso sin la autorización del Kazbek. 

La OTAN califica de "inmoral" un sistema de ataque nuclear que actúa independientemente de los seres humanos. Sin embargo, Estados Unidos también cuenta con un mecanismo similar.

Cómo sobrevivir a un 'Armagedón' nuclear: he aquí una breve guía

"El verdadero apocalipsis puede encontrarse a cuatro minutos del momento presente. De Verdad". Un periodista graduado en una "escuela de supervivencia' revela sus consejos.

Prueba nuclear Castle Romeo en el marco de la operación Castle de EE.UU.United States Department of Energy

"Si un arma nuclear cae cerca de su casa y no sobre la misma, hemos pensado que le gustaría conocer algunos consejos sobre cómo sobrevivir al apocalipsis", escribe el periodista británico Rupert Goodwins, que participó en una especie de 'escuela de supervivencia' organizada para la prensa en el condado de Essex (Reino Unido) con motivo del lanzamiento del videojuego Fallout 4. El periodista comparte la experiencia en un artículo para el portal Arstechnica.

Paso 1: Encuentre un búnker

Los periodistas "tuvieron suerte", ya que para el experimento les fue proporcionado el búnker Kelvedon Hatch, un complejo de tres pisos subterráneos construido en la década de 1950 y mantenido durante la guerra fría como un potencial refugio para el Gobierno regional.

El búnker, disfrazado de una colina con un bungalow en la parte superior, está equipado y tiene capacidad para alojar hasta seis centenares de personas durante un máximo de tres meses.

"Lo primero que hemos aprendido es que vamos a morir de deshidratación en unos tres días o de hambre en tres semanas", escribe el periodista al resaltar la importancia de los suministros.

"La única comunicación a larga distancia que funcione después de un ataque nuclear será la radio de onda corta"

"Si usted no tiene fuentes seguras de agua o alimentos, puede beber su propia orina (o, de hecho, la de otra persona) hasta tres veces antes de que sea tóxico. La carne del músculo de animales aparentemente sanos puede ser segura, pero no de otras partes. Todo lo expuesto, arenoso, o sucio es muy inseguro. Conservas, si las encuentra, son la mejor opción, y se puede utilizar plantas vivas para filtrar el agua simplemente poniendo sus raíces en ella: la rizofiltración", sostiene el autor del artículo.

Asimismo, aconseja no abandonar el búnker, "no solo porque es donde hay comida, sino porque se puede mantener a otros fuera", explica Goodwins detallando que uno de los primeros efectos de la guerra nuclear sería una "ruptura de la ley y del orden": la gente intentaría salvarse del caos a cualquier precio, lo que puede provocar la violencia.

Paso 2: Permanezca en el búnker

¿Por qué alguien le va a dejar entrar en el búnker? Durante el entrenamiento, a los periodistas les contaron una serie de habilidades útiles que contarían a su favor. "Conocimientos de mantenimiento mecánico y electrónico, formación médica o de defensa personal, fuerza física: cualquier cosa que pudiera justificar la decisión de darle el espacio y los escasos recursos", comenta Goodwins al respecto.

El periodista insiste en que "una vez que esté en el bunker, permanezca allí", ya que, aunque no haya resultado herido a causa de la ola de calor, la radiación inicial, o la onda expansiva de un ataque nuclear, "su próximo gran problema son las consecuencias: el suelo radiactivo y otros materiales que aparezcan en el aire tras la explosión".

"Mientras que usted esté en el búnker, haga lo que le digan. Si es un burro será castigado con la muerte", asevera el autor.

Abandone el búnker, pero solo cuando tenga que hacerlo

"Una vez dentro, puede reflexionar sobre cómo sobrevivir fuera una vez que el peligro inmediato haya pasado", prosigue el periodista.

Lo primero que hemos aprendido es que uno morirá deshidratado en tres días o de hambre en tres semanas

Durante el entrenamiento, a los participantes les dieron armas de fuego y una clase de defensa propia. "Si suponemos que hay suficientes armas y municiones para todos, no se necesita mucho tiempo para aprender los fundamentos de tiro contra los dementes sobrevivientes caníbales", mientras que la defensa propia es más difícil y toma mucho más práctica, apunta el periodista para agregar que su instructor "recomienda aprender la lucha utilizando los puntos de presión", ya que un "dolor intenso y parálisis pueden ser muy persuasivos".

Otro aspecto a tener en cuenta es que la mayoría de los dispositivos electrónicos serán inútiles después de un ataque nuclear, al igual que Internet. "La única comunicación a larga distancia que funcione después de un ataque nuclear será la radio de onda corta, por lo que si usted está realmente interesado en la reconstrucción de la civilización consiga una licencia de radioaficionado", aconseja Goodwins.

Otras habilidades estándares de supervivencia –saber atrapar animales, econderse, navegar, inventar armas, etc.– serán en este caso menos útiles, que, digamos, "la capacitación en liderazgo y un buen suministro de pornografía impresa para el comercio", asegura el periodista.

Goodwins confiesa que al terminar el entrenamiento, ninguno de los participantes dudaba de que, "si hubiera sido un apocalipsis verdadero, habríamos muerto hace mucho tiempo".

El último consejo

"Si usted ve un hongo nuclear y no está aplastado, ciego o rodeado de llamas, puede averiguar si ya ha recibido una cantidad peligrosa de radiación a través de una prueba sencilla", apunta el periodista.

"Cierre un ojo y mantenga un pulgar hacia arriba con el brazo extendido. Si este cubre por completo la nube, usted está probablemente en buen estado y debe evacuar inmediatamente en la dirección opuesta. Si todavía puede ver la nube detrás de su dedo pulgar, ¡suerte!", concluye Goodwins.

Russia Today / Escuela Bolivariana del Poder Popular
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Acuerdos con China y Rusia contra la OTAN colombiana (VIDEO)

¿Se prepara Venezuela ante el posible convenio militar de la OTAN con Colombia?Nazareth Balbás

Un avión de combate Sukhoi Su-30MKV de fabricación rusa de la Fuerza Aérea venezolana vuela sobre una bandera venezolana atada a lanzadores de misiles durante el ejercicio militar "Escudo Soberano 2015", en San Carlos del Meta, estado Apure. Abril, 2015.
Credito: Marco Bello / Reuters


31/12/2016.- El presidente venezolano Nicolás Maduro anunció el miércoles que compraría armamento a Rusia y China para combatir las "amenazas" que se ciernen sobre el país. La noticia se conoció pocos días después que Colombia informara su posible convenio con la OTAN.

¿Se prepara Venezuela ante el posible convenio militar de la OTAN con Colombia?

China y Rusia proveerán armamento de alta tecnología a Venezuela, ¿se prepara el país suramericano para un escenario de confrontación?

La compra fue anunciada el pasado miércoles por el presidente Nicolás Maduro, quien destacó que la adquisición será para hacer frente a las "amenazas" que se ciernen sobre Venezuela. La noticia se supo apenas días después que Caracas emitiera un comunicado para rechazar el posible establecimiento de un convenio militar entre Colombia y la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

Para el internacionalista venezolano Jean Paul Mertz, la decisión de Venezuela era previsible ante "el gesto de la OTAN hacia Colombia", que considera como "un intento de parte de la saliente administración Obama de dejar 'atadas' las situaciones en las que Trump ha sido crítico, en este caso, la configuración actual de la Alianza Atlántica".

En opinión del analista, la posible presencia de la OTAN en la región "genera una incertidumbre que motiva a estrechar los lazos con aliados extrarregionales", como Rusia y China. Según lo anunciado por el gobierno venezolano, se dotarán con nuevos equipos a las fuerzas de acción especial "y a todas las tropas de acción rápida de la FANB".

Sin embargo, lo que le preocupa a Mertz es "el silencio de los países de Unasur, ya que la ola derechista ha hecho que ignoren la Declaración de Suramérica como zona de paz", firmada por el bloque hace cuatro años en Perú.

¿Por qué Rusia y China?

De acuerdo a las declaraciones del presidente Maduro, en los próximos días el ministro de Defensa, Vladímir Padrino López, viajará a Rusia y China para signar los acuerdos militares "y traer la tecnología y las armas más modernas del mundo".

El analista político francés Romain Migus considera que la adquisición de los equipos a esos países garantiza que habrá dotación de repuestos y transferencia tecnológica, cosa que no es segura si se rubrican convenios similares con naciones de la OTAN: "es importante que todos los Estados amenazados por los intereses imperiales hagan acuerdos militares con sus aliados".

Destacó que en el caso de Rusia, la cooperación militar no es nueva, ya que además de la compra de arsenal, "recientemente hubo ejercicios conjuntos hace algunos años en La Guaira (norte de Venezuela) con la Marina bolivariana".

"Este anuncio viene a fortalecer una alianza muy racional en este tiempo, ante cualquier amenaza imperial de la OTAN y de Washington" que, a su juicio, se abre con la posible movilización de agentes de la Alianza Atlántica al sur de Latinoamérica.

Migus alerta que la OTAN podría "utilizar a Colombia", bajo el pretexto de la lucha contra las bandas criminales o el narcotráfico, "como una base de EE.UU. contra los gobiernos que no están alineados con las políticas de Washington y de las potencias occidentales, en general".

Recalcó que una base en Colombia no sería la única presencia de la OTAN en la región, puesto que hay asentamientos militares de la Alianza Atlántica ubicados en Las Malvinas y en Guayana Francesa.

UNASUR DECLARACIÓN SOBRE SURAMERICA COMO ZONA DE PAZ

Nazareth Balbás

VIDEO: Armamento de última generación que exhiben las Fuerzas Armadas Nacionales Bolivarianas durante su desfile BATALLA DE CARABOBO 2014

RT - Aporrea / Escuela Bolivariana del Poder Popular
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Nicolás llama a combatir las LACRAS del paramilitarismo colombiano

"Hay dos lacras que combatir: el paramilitarismo colombiano y la ultraderecha nacional"

Caracas, diciembre 29 - El presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, instó este miércoles a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana a combatir el paramilitarismo liderado tanto por fuerzas colombianas como el que intenta instaurar la ultraderecha venezolana en el país.

“Hay dos lacras que hay que combatir, la lacra del paramilitarismo colombiano que se ha infiltrado con el narcotráfico y el dinero, (…) y el paramilitarismo de la ultraderecha que utiliza la legalidad del país para preparar grupos y tirar ataques criminales contra el pueblo”, manifestó el Jefe de Estado venezolano durante el acto de salutación de fin de año de la FANB, que se efectuó en el estado Carabobo. 

En tal sentido, hizo referencia a la reacción tomada por las distintas mafias colombianas que ante la decisión liderada por el Ejecutivo Nacional para proteger a la patria, decidieron atacar al país. 

Del mismo modo, el Primer Mandatario ratificó su compromiso con el mensaje y misión de los profesionales de la milicia bolivariana, “juventud militar les ratifico el mismo mensaje que llevan ustedes en su alma como profesionales militares de la República, llevan el estandarte de las fuerzas especiales que se están levantando hoy para combatir las amenazas que enfrenta nuestra patria”, sentenció. 

Prensa YVKE / Escuela Bolivariana del Poder Popular
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