Virgilio Piñera homenajeado en festival habanero de ballet

el estreno mundial de Virgiliando, coreografía de Iván Tenorio
Revisitado y dignificado, el poeta y dramaturgo cubano Virgilio Piñera (1912-1979) motivó aquí una gala en el 23 Festival Internacional de Ballet de La Habana, en la que Alicia Alonso estrenó La destrucción del danzante.

Inspirada en el poema homónimo del finado escritor, la directora del Ballet Nacional de Cuba (BNC) llevó -la víspera- a la escena del Gran Teatro habanero una pieza de contenido filosófico y difícil lenguaje, interpretada por el bailarín principal Osiel Gounod.

Este último convincente y desenfadado en la caracterización de un joven colega de estos tiempos, aniquilado por el uso de estimulantes para contrarrestar una crisis personal: la pérdida de fuerza y de sus potencialidades físicas y artísticas.

La música del brasileño Heitor Villa-Lobos aporta también notable dosis dramática, mediante la interpretación del destacado pianista cubano Jorge Luis Prats en dos temas del primero: Vals del dolor y Cajita de música rota.

Vibrantes aplausos mereció, además, el estreno mundial de Virgiliando, coreografía de Iván Tenorio a cargo de noveles talentos del BNC.

En una suerte de compromiso espiritual, el también guionista lanza una ráfaga de imágenes para que el espectador construya su propio argumento a partir de la figura del solista Omar Morales.

Contemporáneo y diverso, el ballet de Tenorio exhibe las posibilidades histriónicas y actorales de una compañía renovada que demanda esa otra visión del presente, sin renunciar a los clásicos.

De Piñera, el coreógrafo Gustavo Herrera -coguionista con Ricardo Reymena- puso a consideración su versión de Electra Garrigó, sobre el antiguo mito griego que narra el asesinato de Agamenón de manos de Clitemnestra, y la venganza de la patética Electra.

Los protagónicos del BNC: Viengsay Valdés, Jessie Domínguez, Víctor Estévez y Camilo Ramos, representaron ese ejercicio de cubanía en que el escritor supo conjugar el humor criollo con los significados de la cultura helénica.

La octava jornada del 23 Festival Internacional de Ballet de La Habana reservó el estreno en Cuba del pas de deux Emociones, coreografía de Jaime Pinto a cargo de Natalia Barrios y José Manuel Ghiso, del Teatro Municipal de Santiago de Chile.

Asimismo presentó a la pareja de Anu ViheriÃñranta y Casey Herd, del Ballet Nacional de Holanda, en la pieza Trois Gnossiennes, de Hans Van Manen.

El cubano Javier Torres, ahora bailarín invitado del londinense Northen Ballet, provocó cerrada ovación por su papel de Prometeo en el Poema del fuego, coreografía de su coterráneo, Alberto Méndez, que versa sobre el conocido mito griego.

PrensaLatina/Escuela Bolivariana del Poder Popular

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