Alerta: el golpe es económico

Ronald Muñoz

"Es posible contrarrestar esta arremetida del gran capital transnacional contra nuestro país. No escatimemos esfuerzos, el futuro de la Patria depende de ello"


Voy a ser muy claro y enfático en lo que voy a afirmar a continuación, me perdona quien le moleste, pero la gravedad del momento no me permite andar con muchas sutilezas: o resolvemos la situación económica del país o a este gobierno lo tumban en poco tiempo. ¿Cuánto es poco tiempo? Es algo relativo, un año, dos años, pero lo cierto es que de no resolverse el tema económico, en el mejor de los casos nos sacan mediante referéndum dentro de tres años.

Cualquiera que ande en la calle sabe que no miento, en todos lados, gente de todas las tendencias, se queja de los precios de los productos.

La estrategia del gran capital contra nuestro país es clara: destruir nuestra economía para que el pueblo se torne contra el gobierno.

Es mejor advertir esto ahora para evitar males posteriores que quedarse callado y que luego ocurra lo que nadie desea.

Si hemos aguantado es gracias a las políticas sociales del Gobierno Revolucionario que hacen llevadera la situación, pero aun así, si la inflación continúa creciendo esto se tornaría insoportable: es fundamental y necesario detener la inflación y desarrollar la producción nacional para abaratar los precios.

RECETA CLÁSICA DEL PENTÁGONO

La estrategia de destruir la economía de un país no es algo nuevo. Por el contrario, se trata de una receta clásica del Pentágono contra gobiernos que se declaran en rebeldía ante sus miserables políticas imperialistas. Lo hicieron en Centroamérica durante las revoluciones del siglo XX, al igual que lo hicieron en Chile durante el gobierno de Salvador Allende.

Se trata de la misma fórmula: el gran capital bombardea desde afuera destruyendo la economía nacional, mientras sectores de la burguesía acaparan productos generando escasez, que a su vez genera más inflación.

Todo esto es públicamente conocido en la actualidad, documentos públicos del senado de Chile y de instancias gubernamentales y académicas del propio Gobierno de Estados Unidos confirman la existencia de tales estrategias.

El resultado de esto es efectivo: por un lado genera un profundo malestar en la población que la convierte en presa fácil de cualquier incitación política dirigida hacia un estallido social. Pero eso, además, confunde y merma la moral de quienes apoyan al gobierno, restándole capacidad de respuesta. La miserable burguesía nacional es la principal responsable de esta situación.

LA BURGUESÍA VENEZOLANA: APÁTRIDA E INCAPAZ

En Venezuela tuvimos la mala suerte de contar con una burguesía apátrida e inútil, a diferencia de países cercanos como Brasil o Argentina. Mientras allá, este sector soñaba con ver a su país convertido en potencia, aquí en Venezuela, lamentablemente, se desarrolló un empresariado parásito, servil a los designios de intereses económicos extranjeros. De esta forma, las familias económicamente más poderosas en nuestro país se dedicaron a comprar franquicias extranjeras, importar todos los productos manufacturados, e invertir solamente en áreas como bienes y servicios, es decir: nada que generara desarrollo real para nuestra economía, ¡nada! No existe en Venezuela, recuerdo, en ninguna época de algún consorcio privado nacional que instalara empresas nacionales para producir productos manufacturados de ningún tipo, ni automóviles, ni televisores, ni siquiera triciclos o radiecitos de bolsillo. ¿Por qué familias como los Cisneros, los Zuloaga, los Capriles, los Machado o los Boulton jamás instalaron empresas venezolanas de fabricación de manufactura de nada? Respuesta: sencillamente porque no les dio la gana, porque capital para eso siempre han tenido y siguen teniendo, pero su prioridad nunca ha sido convertir a Venezuela en país desarrollado, por el contrario, no deseaban ni desean contravenir los intereses de sus socios y jefes del gran capital transnacional.

Lo mismo pasó en el ámbito agrario, sector en el que una gran clase terrateniente se dedicó durante décadas a mantener tierras ociosas en todo el país, sin la menor intención de producir nada. Ahí están las estadísticas: Venezuela siempre ha importado la mayor parte de los alimentos.

Ahora se llenan la boca diciendo que este Gobierno “destruyó el aparato productivo” de la nación, como si alguna vez ellos hubieran intentado producir algo.

¿QUÉ ESTÁ HACIENDO INDEPABIS?

Pero otro punto del problema es la cadena de distribución y venta, todos inmersos en este momento en una gran andanada especulativa que aumenta los precios de todo sin ninguna justificación. Cito dos casos: los huevos y las motos chinas.

Los huevos han subido enormemente de precio a raíz del ajuste cambiario, casi el doble de precio. Uno se pregunta, ¿hay algo que realmente justifique el aumento de un producto como el huevo? ¿acaso usan fertilizantes importados para las gallinas? ¿acaso las gallinas cobran en dólares?

Las motos chinas. Y hago la diferencia con las japonesas porque nosotros tenemos convenio económico con China, de manera que si una moto japonesa sube de precio se entiende un poco por algunos factores, pero usted va a importar una moto china al detal y le dicen que no, porque aquí hay empresas a las que se les están asignando dólares para eso, luego vas al concesionario de motos chinas y cada mes suben mil o dos mil bolívares y te dicen que es por el “dólar” ¿por qué? ¿acaso no les asignan dólares de Cadivi para eso? ¿acaso no tenemos un convenio con China?

En casos como los dos anteriores y muchos otros uno se pregunta, ¿donde está Indepabis?, ¿por qué no se ataca el tema especulativo? Es necesario dar respuesta en este sentido al pueblo.

SEGUIMIENTO A LAS POLÍTICAS DE DESARROLLO

Mientras para algunos el problema está en el precio del dólar, la realidad es que el problema está en que aún no hemos logrado desarrollar la soberanía alimentaria e industrial.

Ojo, en el marco del proceso revolucionario hemos tenido un notorio avance en el campo de la manufactura, Venezuela en este momento produce artículos como automóviles, celulares o tractores. Tal cosa era impensable hace tan solo 20 años. Todas estas políticas de desarrollo además han caminado de la mano de la acertada política de transferencia tecnológica, impulsada únicamente por este Gobierno en toda la historia de nuestro país.

Pero lamentablemente la falta de seguimiento a muchas políticas de desarrollo dejaron en el camino iniciativas importantes. Esta falla fue admitida por el propio Comandante Chávez luego de su victoria del 7 de octubre. Misión Che Guevara, Misión Vuelvan Caras o el impulso a las cooperativas, han sido algunas de las políticas gubernamentales dirigidas a nuestro desarrollo industrial, que por falta de seguimiento adecuado quedaron en el recuerdo.

El problema es que antes si cometíamos un error estaba el megaliderazgo del Comandante que garantizaba el apoyo del pueblo, en este momento no tenemos esa ventaja, de manera que solo nos queda la eficiencia máxima.

Es necesario un plan de emergencia en materia productiva que en poco tiempo pueda garantizar la soberanía alimentaria y también, de manera progresiva la soberanía industrial. Eso es posible y más a la luz de lo que representa para Venezuela el Mercosur. Sabemos que el alto Gobierno está trabajando en eso y también sabemos que tenemos gente capaz, que trabajando conjuntamente con el Gobierno, con el Poder Popular, el ámbito académico revolucionario y el sector obrero, es posible contrarrestar esta arremetida del gran capital transnacional contra nuestro país. No escatimemos esfuerzos, el futuro de la Patria depende de ello.

@ronaldmcaracas / Ciudad Caracas

VTV / Escuela Bolivariana del Poder Popular

1 comentario:

  1. Muy bien resumida la situación actual, incluso la vista de la solución al problema del momento actual. La lucha no es solo abrir la boca ó escribir 20 twitter si no organizarse, integrar y reforzar los cuadros para ejecutar los planes politicos y economicos y así defender la soberania en todos los planos. LA REVOLUCION EN TODOS LOS PLANOS !

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