Nicolás, has de hacer la primera llamada



Escuchamos las palabras de nuestro comandante, escuchamos su advertencia, su decisión firme y presenciamos... a esa asombrosa conciencia con la que el cielo dotó a Chávez, surgir con mayor fuerza en momentos de dificultad como éste. Él es humano, aunque a veces pareciera divino. Todo humano se enferma y a todo humano le aguarda, al final del camino, el fin de todas las cosas.

Así entonces el designio urgente y anhelante de nuestro líder, es que si algo indeseable ocurriese de su operación, sea Nicolás Maduro no sólo su sucesor circunstancial como vicepresidente, sino su sucesor para la continuación de la revolución, nuestra Revolución Bolivariana.

Mente fría ahora compatriotas, observémonos desde el futuro, como muchos protagonistas de revoluciones caídas quisieron hacer cuando todo ya estaba perdido. Pongámonos en sus zapatos. Seamos la excepción de aquella regla que dice: "Aprendemos de la historia, que el ser humano nunca aprende nada de la historia". Nosotros podemos aprender de la historia. Líderes nuestros, podemos.

Líderes, camaradas, hablemos claro, así lo merece el momento: Si nuestro líder muere ¿Cuál ha de ser nuestro próximo paso? Pensar en términos específicos sirve para no cometer errores. Sabemos bien que lo que mantuvo hasta hoy la unidad de esta revolución fue principalmente, el histórico héroe, Chávez. Conocemos muy bien a esos pequeños caudillos ambiciosos, con sus particulares ideas, causantes de división... y también sabemos que poseen poder, sobre cierto número de personas. Actuamos siempre como si Chávez fuese eterno... ante el confesionario de la patria debemos reconocerlo.

Nicolás, si has de asumir la presidencia, dentro del dolor inimaginable que ya se asoma en nuestros corazones, y que definitivamente habrá de ser un "dolor masivo" (algo ciertamente peligroso), un shock... ¡convoca al pueblo inmediatamente! Convoca al pueblo a la gran avenida. Que se lleguen de todos los rincones del país llorando desconsoladamente, y que ese dolor nos sirva para sentirnos hermanos. Que en los autobuses sus rostros se escondan en los cuellos de los más firmes y que lleguen ante la gran tarima en dónde habrás de subir para guiar nuestra revolución. Pues esa sola imagen, junto tu voz grave y digna de responsabilidad, harán que el corazón de todo patriota, unido a sus iguales, confíe en un futuro: en un futuro en revolución. Cómo Chávez lo desea.

¡Saldrán las hienas como podemos prever! Saldrán a festejar. Saldrán a reir y a danzar... ¡Que nadie se atreva a reprimirlos! ¡Es excusa perfecta (y esperada... y tal vez planificada) para esgrimir argumentos de "caos", "anarquía", "violencia" en Venezuela! Y esos señores del norte, siempre tan dispuestos a ayudar a una nación en caos, buscarán también "ayudarnos".

No son poca cosa las estrategias de caida dominó que los imperios usan: una cosa lleva a la otra, hasta que nos vemos en el foso y sin haberlo previsto. Es muy delicado, y estamos delicados. Entonces, ha de evitarse la caída de la primera pieza. Patriotas militares desplegados, ordenadamente dispuestos a frenar a los colectivos que (y en esto no hay duda posible) saldrían a darles una "lección" a las hienas que rien con la tragedia del pueblo sufriente, la tragedia de nuestra madre patria. Hienas debemos llamarles, pero también sintamos alivio, pues su fiesta carece de motivo: creerán que la revolución ha terminado junto a nuestro glorioso líder... ¡Qué equivocados estarían!

Cada acto de orden público debe ser perfectamente registrado por las cámaras de televisión. 

Sin demora alguna, difundidas al mundo: Que no gocen de excusas las despreciables hienas capitalistas.

Y, por último, en la normalidad adquirida, en tus funciones como presidente de la patria de Chávez, Nicolás, imponer la transparencia como la característica principal de tu gobierno, esa ha de ser la joya de nuestra paz. Esta medida ya no está dirigida a los sectores desestabilizadores externos a la revolución, sino a los "de acá". Si cada mínimo acto del gobierno fuese mediáticamente visibilizado, en la manera más transparente posible (sus razones, sus objetivos, sus logros) no habría razón para la duda. Hoy día, eso no se cumple en todos los casos, pero Chávez en sí mismo es el mejor comunicador que pudiera haber. 

En eso nos ofrecemos y te podemos ayudar los comunicadores que la revolución ha formado, pues hemos encontrado durante estos fértiles años, formas más efectivas de comunicar, de relacionarnos. Siempre dispuestos estaremos, y ahora mucho más.
Esperemos que esta situación no sea la que debamos afrontar en esta etapa; pero ciertamente, algún día la habremos de afrontar.

Productor Audiovisual Thairon Martínez

Aporrea / Escuela Bolivariana del Poder Popular

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